A lo largo de mi vida he conocido a miles de personas. Todas ellas valiosas; y que sin importar su condición social o económica, me han permitido compartir momentos de trabajo, de alegría, de esfuerzo, de ánimo y esperanza, de ilusiones y realidades. Hemos caminado unidos, nos hemos esforzado mucho, hemos desarrollado programas y proyectos que han sido, son y serán el eje de desarrollo que ellos necesitan; como personas; como padres; como hijos; como familia.
Mi vocación de servir, servir a todos, nace porque yo mismo me he forjado sabiendo de necesidades, de esfuerzo, de trabajo, pero también, comprendiendo que es urgente mejorar las condiciones de vida de muchas familias tulancinguenses, de familias hidalguenses.
Con gusto, con confianza, con alegría y con sinceridad he podido estrechar tu mano, la mano de miles de tulancinguenses, y unidos hemos compartido una reunión de trabajo; un evento artístico o deportivo; una jornada de salud; una comida; un almuerzo en la calle, en el campo; en tu casa, en mi casa y, en todo momento has sabido, como ahora, que puedes contar conmigo. Y lo primero que encontrarás al vernos, será siempre una sonrisa y una mano que te salude franca, una mano amiga en la que puedes confiar, no lo dudes.
Me he desarrollado políticamente desde joven; he participado en encargos de elección popular; de aquellas en las que el pueblo decide a quién acepta y en quién confía. Por ello, he podido servir como presidente municipal y como diputado local. Puse mi empeño al servir como subsecretario de agricultura para impulsar el desarrollo de la gente de campo, así como de sus proyectos. Y en los últimos años tuve la gran oportunidad de servirles por medio de la Fundación Hidalguense, ahí, fortalecimos estrategias y acciones para mejorar la condición de vida de miles de familias de Tulancingo y de nuestra entidad, por medio de diecisiete programas.
He trabajado para cuidar de la salud; se han fortalecido aspectos como la capacitación; se procuran mejores oportunidades en la educación, se generan mejores condiciones para el desarrollo familiar, se gestionan y otorgan becas para estudiar; la recreación, el deporte y la cultura, son temas que tampoco dejamos de lado en los programas que impulsamos.
Con ellos, hemos recorrido comunidades y municipios que nunca habían sido atendidos. Un apoyo especial e inmenso es el que generosamente me da mi esposa Brenda, mis hijos Salvador, Brenda y Damián, mis amigos, compañeros y todos aquellos hombres y mujeres integrados al servicio de quienes más lo necesitan.
Hemos trabajado de manera constante y permanente en las comunidades y colonias de Tulancingo, sin importar si es tiempo electoral o no, para mí, tú has sido, eres y serás importante en todo momento.
Siempre contarás conmigo; es nuestro momento; es nuestra oportunidad de cambiar y tener un Tulancingo mejor. Eso depende de tí y de tu familia. Para mí significa redoblar esfuerzos; comprometer mi tiempo y mi energía para gestionar apoyos que se conviertan en logros que hagan mejor tu vida y la de todos los tulancinguenses.
Y para tí significa reflexionar, analizar que es más valioso tu voto por Damián, tu voto por el PAN, tu voto por Tulancingo.
Hemos diseñado un programa de desarrollo municipal que garantizará una mejor realidad para tí y tu familia; eso es mejor a que en tiempo de elecciones lleguen a tu casa y te den una despensa, una cobija o un aparato electrodoméstico; ese no es tu precio, ¿o si? Yo estoy seguro que no, yo estoy seguro que tú vales más que eso. Lo que te darán, durará algunos días y después estarás tres años lamentándolo y quejándote.
Para ti también significa tener el valor, la decisión, la confianza y la fe en que tú cambiarás y mejorarás Tulancingo. Tus hijos, tu familia y tus amigos cuentan contigo. Y tu cuentas conmigo; hagámoslo realidad, vota el 9 de noviembre, ¡Vota por Damián!, ¡Vota!, por Tulancingo, ¡Vota por el PAN!
Gracias Damián
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